Los orígenes de esta curiosa técnica se remontan a
mediados de 1980, en Francia. Es uno de los deportes de nueva generación que en corto período de tiempo ha experimentado una fuerte evolución.
Descenso de un río con medio cuerpo subido en el "Hidro" y equipado con un neopreno reforzado muy grueso, casco, chaleco salvavidas, escarpines y aletas para moverse
El “Hidro” en sí es una plancha aerodinámica diseñada para poder navegar de forma solitaria. En el “Hidro” se apoya el cuerpo, y los pies, provistos con aletas de buceo (un poco más largas), sirven como medio de propulsión.
Previo al descenso
del río se recibirá un "mini-cursillo"
en el que un guía da las instrucciones básicas para realizar un
descenso divertido, emocionante y seguro al mismo tiempo.
La actividad
se realiza bajo la supervisión en todo momento de un guía de aguas
bravas que descenderá el río en piragüa a su lado, indicándole
los movimientos que debe hacer y donde debe dirigirse.